Dudas persistentes y enfermizas (duda patológica) ** ***

           
 

Es natural dudar. Al leer el título y las primeras letras de este artículo, es probable que tengas la duda de si seguir leyendo o saltar a otra página. Si logras resolver ese momento de titubeo ya sea al seguir leyendo o moviéndote a otra cosa y olvidando ésta página, probablemente estemos hablando de un estado de pregunta natural. No has perdido el tiempo, pronto has decidido qué hacer al respecto.

     
       
 

Pero imagina que dudaras y te quedaras viendo la pantalla, sin poder leer ni tampoco brincar a otra cosa. Pasmado, preguntándote repetidamente qué es lo que te conviene hacer. Así durante varios minutos. Ahora imagina que eso te sucediera con casi todas las pequeñas decisiones que tienes que tomar durante el día: qué comer, qué decir, qué hacer primero….

     
 

En general, la duda patológica consiste en la necesidad de rectificar o repasar alguna decisión o acto muchas veces como si no se estuviera nunca seguro de que realmente se hicieron las cosas bien o se obró de manera correcta que no vaya a tener consecuencias negativas.

     
 

A veces las dudas son angustiantes y acompañan a la persona constantemente. Las dificultades para decidir hasta los más mínimos detalles generan severos problemas de adaptación.

 

     
 

Dudas comunes pueden versar acerca de la higiene (qué tan realmente limpios o pulcros hemos quedado), acerca de los propios pensamientos (si eso que pensamos es correcto o no), preocupaciones excesivas acerca del uso correcto del tiempo, o en general la necesidad de hacer las cosas a extremos "perfectos".

 

   
 

 

   
 

 

Giorgio Nardone nos dice que para buscar tranquilidad absoluta tratamos de buscar respuestas muy seguras y claras. Como eso es muy difícil de lograr, las preguntas más que generar certezas, inducen a más ansiedad.

   
 

 

   
 

¿Debo decir toda la verdad aunque no me convenga?

¿Compro los zapatos café claro o café oscuro?

De veras cerré bien la puerta antes de salir del departamento?

 

   
 

Preguntas reiterativas como estas pueden llevarnos a dejar de poder comunicarnos con los demás por temor a decir algo equivocado, no poder comprar nada para no cometer errores de los cuales nos podamos arrepentir o tener que quedarnos en casa por miedo a que alguien entre.

 

   
           
   

Si vives atormentado por las dudas enfermizas, si te quitan ligereza en la vida y te impiden hacer las cosas que tienes o que deseas hacer, acude a psicoterapia. Duda lo menos posible y decídete a hacerlo 🙂

 
     
     
     
           

 

 

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